Aquí tenemos a un cornudo madrileño que se ve obligado a compartir a su esposa alemana para que no le abandone, y es que quien sabe porque la rubía se ha casado con este buen hombre pero el caso es que necesita nuevas pollas en su vida, así que el maridito tiene 2 opciones, acepta que su mujer este con otros hombres o se queda solo, una situación complicada pero que él tiene muy clara, dejará que su mujer le ponga los cuernos siempre que quiera, e incluso dejará que se la follen en su cara, oh my god... :S

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